Menu

Proxecto Bolina convierte redes de pesca en piezas únicas de artesanía

Amalia Puga regresa a A Guarda, el pueblo de Pontevedra donde nació. Lo hace después de haberse formado en Toronto y Barcelona. Con su experiencia en diseño contemporáneo, se decide por emprender un nuevo proyecto que ha acabado por convertirse en un referente en diseño sostenible y recuperación artesanal.

La iniciativa llamada Proxecto Bolina reutiliza redes de pesca, cuerdas y materiales marítimos para convertirlos en lámparas, mobiliario y accesorios, como bufandas o cinturones, todos ellos elaborados a partir de técnicas tradicionales vinculadas al oficio de las redeiras. Su labor, transmitida de generación en generación, incluye coser redes y preparar aparejos, actividades ahora puestas al servicio de la innovación.

Entre las piezas más reconocidas de la marca destacan las lámparas “Volanta”, arte de la pesca en gallego, y “Saia”, palabra para falda, así como las bandejas “Patela”, referida a la cesta de pesca, y diferentes accesorios realizados con nudos y tejidos inspirados en el trabajo marinero. Estas y todas las creaciones están hechas a mano y buscan dar una segunda vida a materiales descartados por la industria pesquera.

Los valores de la propuesta combinan sostenibilidad, memoria y artesanía local, un ejemplo de buenas prácticas de la aplicación de la iniciativa New European Bauhaus. Según explica la propia firma, pretende “innovar fuera de las grandes ciudades” y utilizar el diseño como herramienta de transformación social y conservación del patrimonio cultural gallego.

Asimismo, implementan la participación ciudadana activa en el desarrollo de sus colecciones, puesto que colaboran de manera estrecha con la Asociación de Redeiras Atalaia do Baixo Miño. De esta forma también ayudan a preservar una idiosincrasia que se encuentra en peligro de extinción debido a la estandarización del diseño industrial.

El reconocimiento del proyecto de Amalia Puga no ha tardado en llegar. Es más, ya en 2020, la silla “Bolina”, que dio nombre a la iniciativa, recibió la Medalla de Oro de la Asociación de Diseño Industrial ADI. Con ella se premia la creatividad de la diseñadora para mezclar “la vertiente social y medioambiental, con un alto componente emocional que reactiva una artesanía tradicional y sirve para dar una segunda vida a una material sin uso”.

Actualmente, Proxecto Bolina comercializa sus productos a nivel internacional manteniendo una producción artesanal y de pequeña escala desde Galicia. Asimismo, ha ido fortaleciendo una interacción consolidada en el campo de la arquitectura mediante su colaboración en eventos y actividades como el Festival Concéntrico de Logroño, así como en la construcción de pabellones efímeros. Es el caso de ¡Qué faena(r)!, de los arquitectos Oscar Cruz y Pablo Paradinas en Vigo, en el Festival TAC!